Adrián Quiñones: La música es adictiva en el buen sentido de la palabra



¿Qué opinas de la situación actual de los músicos y los cantantes? 

Bueno, es un sector muy delicado y vulnerable. Los músicos y cantantes que, como solistas, se intentan ganar la vida, son pocos los que realmente lo consiguen. Gracias a becas, conciertos y concursos como este, dan visibilidad al artista y hacen que, en algunas ocasiones, lleguen a tener la atención que merecen. 

También hay que ser constante en este trabajo y, aunque a priori, no se vean resultados, trabajar en el desarrollo para conseguirlos. Creo que una apuesta más directa de los gobernantes sobre este tipo de sectores ayudarían a los jóvenes artistas a emprender una carrera más segura. 

¿Cuál es la primera experiencia que recuerdas con la música? 

La primera experiencia musical que recuerdo fue a los cinco años cuando mi padre, en un viaje de trabajo a Sevilla, me trajo un tambor (el cual pesaba casi más que yo). Recuerdo, y mi familia aún lo recuerda con mayor brillantez, mis ojos de encanto y admiración hacia aquel instrumento. 

Cuando me lo entregaron, mis manos se fueron directas a coger las baquetas. Dicen mis padres, que antes de golpearlo, los miré, sonreí y me dispuse a tocarlo. En ese momento entendimos todos cuál era mi pasión. 

¿En qué momento decidiste que querías cantar?

Creo que fue a los 16 años. Cuando terminé mis estudios básicos, decidí enfocar mi futuro hacia la música. En el instituto, un profesor un día me dijo tales palabras que se me quedaron marcadas para siempre "Adrián, creo que tu lugar está fuera de estas paredes. Vuela y encuéntralo. La música es así". 

En el momento, no lo entendí, pero meses más tarde estaba matriculándome en el Conservatorio para centrar mis estudios en la música. Creo que es difícil hacerles llegar mensajes a adolescentes, y más si eres un profesor; pero creo que aquel mensaje tan "abstracto y absurdo", se convirtió en la hipótesis de partida. 


¿Qué personalidad musical crees que te influyó más en tus comienzos?

Creo que mis amigos de carrera me ayudaron mucho en la persistencia que conllevan estos estudios tan exigentes, pero la figura que consiguió que mis metas conseguidas siempre fueran los objetivos y el desarrollo de la siguiente, fue Plácido Domingo. 

Recuerdo, en muchas noches de abstinencia, oír las diferentes entrevistas, conciertos y críticas del admirable Plácido. Dormía y soñaba con cantar. Esa era mi verdadera influencia para continuar día tras día en mi único objetivo para ser feliz. 
 
¿Cuáles son tus cantantes o músicos favoritos?

A día de hoy, podría decir que tengo un cantante por excelencia que reúne las mil cualidades que necesita un cantante. Esta persona ya ha recorrido parte de este mundo con su trabajo tan humilde, serio en su trabajo y con la insistencia adecuada. Él es Javier Camarena. Yo lo considero el tenor lírico ligero por excelencia. 

Me encanta ver sus entrevistas y asesoramientos que hace en redes sociales. Creo que aparte de ser un excelente profesional y mejor humano, es un profesor de canto sublime. 

¿En qué repertorio te sientes más a gusto en la actualidad?

El repertorio lírico es muy amplio y, a veces, avaricioso. Me refiero a avaricioso en cuanto a lo que queremos cantar, lo que otros quieren escuchar y nos olvidamos de lo que realmente necesita nuestra voz. Creo que el repertorio operístico es una buena opción para mi tipología vocal. 

Eso no significa que no pueda cantar otras cosas; pero sí lo que hará brillar y trasladar la mayor emoción al publico. Me siento muy cómodo trabajando con Mozart, Donizetti y otros compositores donde toman por objetivo la línea lírica el canto. 

Cuéntanos, por favor, alguna experiencia o anécdota que te venga a la memoria que tenga que ver con tu voz o tu experiencia profesional.

Una anécdota que quedará en el recuerdo es el de un comentario que me hizo un niño al terminar una función, este niño me dijo que quería cantar tan fuerte como yo y así poder llegar hasta el cielo y poder escucharlo su abuelo, como el sonido tan bonito que hice en aquella función, en ese instante sentí que estaba yendo por camino correcto y debía continuarlo. 

Me emocioné y no encontraba las palabras adecuadas para poder responder a aquel niño. 

¿Qué consejo o recomendaciones darías a los que empiezan ahora a cantar?

Confiar en el maestro al 100%. El cerebro necesita tener una relación muy directa con las instrucciones que le damos a nuestra voz. Cuanta más limpia y despejada tengamos esa vía, los resultados los obtendremos más rápidamente. 

Recomiendo evitar cualquier auto-imposición del estudiante. Nadie nace sabiendo, todo se aprende y sobre todo, se forma con el tiempo, inclusive la voz. Esta creo que es la máxima que he aprendido en mis años de estudio y trabajo vocal. 

Tres palabras que te definan y otras tres que definan tu estilo musical:

Elegante, simpático y carismático creo que me definen a la perfección.

Emotivo, sentimental y ligero pueden ser algunos adjetivos de mi estilo musical. 

¿Qué canciones te hacen llorar, y reír?

Las canciones dramáticas de Debussy me hacen llorar; en cambio el estilo indie, como las canciones de IZAL, me hace disfrutar de momentos agradables. 

¿Cuál es el primer disco que compraste o te regalaron?

Creo que fue el de Il Divo, el primero que sacó al mercado. 

¿Qué canción te retrotrae más a tu infancia, y a tu juventud?

En mi infancia lo tengo claro, porque a mi abuela le encantaba cantar y siempre recuerdo mi infancia con ella en los veranos en la playa cantándome una canción que le encanta "La chica de la estación". Recuerdo aún, después del paso del tiempo, enlazando su voz una estrofa con otra. 

En mi juventud diría que, Manuel Carrasco también fue uno de mis puntos claves. Con la música de este artista he compartido los mejores momentos de mi infancia; como cumpleaños de mis amigos, aniversarios de mis padres, etc...

¿Compones, cómo?

Bueno, alguna vez me he puesto, pero nada he terminado. Empece con una marcha fúnebre de procesión. Nunca he utilizado plataformas digitales siempre con lápiz y papel. Me parecía más viva la música.

¿Qué proyectos musicales tienes en mente realizar próximamente?

Por ahora, seguir trabajando vocalmente como hasta ahora. Mi próxima meta es estudiar, si las circunstancias lo permiten, en el extranjero. Me encanta la formación vocal. Aún no sé exactamente dónde, pero lo decidiré a lo largo de este año. Puedo decir que, Italia está en una de las ciudades con más posibilidades. 

¿Qué te inspira más?

El ambiente de trabajo es un punto muy fuerte a la hora de trabajar mi voz. No puedo trabajar en cualquier lugar. Necesito sentir que ese lugar forma parte de mi. Actualmente, tengo mi buhardilla como estudio único y exclusivo para mi voz. 

Cada vez que llego allí me inspira paz, ambiente de trabajo, calma y un aura con la que la disposición al trabajo está muy conseguida. Sólo me faltan un par de cosas (pero ya a nivel muy exquisito) para terminarlo. Es muy importante encontrarse al máximo confort en el lugar de trabajo. 

¿Qué tipo de música escuchas actualmente?

Por lo general, escucho mucha lírica. Por lo general voces masculinas (barítonos y tenores). Otros estilos como el pop, algo de indie y pop-rock recae en mis oídos, pero no lo busco. Creo que a veces es necesario que la música venga a la persona y no que la persona vaya en busca de la música. No me gusta nada el rock puro, hip-hop o música electrónica. 

¿Quieres añadir algo más sobre tu relación con la música?

Mi relación con la música es pasional. Creo que, al igual que cualquier músico o cantante diría, no podría vivir sin la música. Parece ser algo adictivo, en el buen sentido de la palabra. 

¿Dónde pueden hallar nuestros lectores más información en la red sobre ti?

En Facebook e Instagram son las dos redes sociales que yo uso. Estaría encantado que me siguieran. En algunas ocasiones publico algún escrito de estilo narrativo-descriptivo que realizo, pero sólo como mero amante de la literatura. 

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